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El AIKIDO es una disciplina japonesa aparecida en la segunda mitad del S.XX y desarrollada por un budoka excepcional, como fue O Sensei Morihei Ueshiba. Maneja principalmente proyecciones y luxaciones, y propone el estudio de los movimientos técnicos a un nivel por encima del meramente físico: los aikidokas trabajan en constante relación con las sensaciones que perciben del compañero. El resultado es un arte marcial sumamente plástico, fluído, y apto para todas las edades, condiciones físicas y sexos.
Además, se dice del AIKIDO que es "el arte marcial de la paz" puesto que, por paradójico que parezca, sus movimientos huyen de la violencia y se practica siempre de una forma agradable, sin causar daño real al compañero. En el AIKIDO no hay combate ni competición, la verdadera competición es con uno mismo. Breve introducción histórica
El origen del AIKIDO puede remontarse a la largísima edad media japonesa, donde un sinfín de artes y escuelas preparaban al hombre para la guerra. Pero el AIKIDO es un arte marcial moderno; hasta 1883, momento de cambios, no nace el hombre que iba a desarrollar nuestra disciplina, O Sensei Morihei Ueshiba, uno de los más grandes budokas de Japón. La historia del AIKIDO también es su historia.
Morihei recibió educación tanto espiritual como marcial: estudió Kito-ryu ju-jutsu, Yagyu-ryu ju-jutsu, también kendo y Kashima Shinto-ryu, llegando a cuadruplicar, según cuentan las crónicas, su fuerza y destreza. Tras alistarse como soldado en la guerra ruso-japonesa, la influencia técnica más importante para Ueshiba fue Sokaku Takeda, el gran maestro de la Daito-ryu ju-jutsu, célebre por su técnica y duro carácter. Ambos se profesaban admiración, y durante la larga relación que tuvieron -desde 1915- también surgieron graves discrepancias. Morihei Ueshiba llega a ser el alumno más famoso de Takeda, y posteriormente gran maestro de su escuela. A la muerte de su padre, dicen de Morihei que se promete a sí mismo descubrir el secreto del BUDO, y llega a tomarse todavía más en serio su evolución como budoka. Tras este hecho, entra más en contacto con Onisaburo Deguchi, líder de la secta Omoto -1920-, el cual viene a ser la otra gran influencia, esta vez espiritual, en la vía de O Sensei. Se le otorgan numerosos premios a lo largo de su vida, por las más variadas razones. Con el paso del tiempo va quedando perfilado el arte marcial que mas tarde pasaría a denominarse AIKIDO. Con su tercer hijo, Kisshomaru, y su alumno y maestro Koichi Tohei al frente de su escuela, se crean dojos en todo Japón, una organización con sede central en Tokio (Aikikai Honbu Dojo), y finalmente se constituye la Federación Internacional de AIKIDO. A su muerte en 1969, le sucede al frente del arte marcial su hijo Kisshomaru Ueshiba. |